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GENÉTICA Y SALUD DEL PASTOR AUSTRALIANO

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Criar con conocimiento

La genética permite conocer riesgos y planificar cruces responsables. Pero una prueba de ADN no describe por sí sola la salud de un perro: debe interpretarse junto con revisiones clínicas, antecedentes familiares, carácter y diversidad genética.

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Pruebas de ADN

Identifican variantes concretas y ayudan a elegir parejas sin producir cachorros afectados por enfermedades evitables.

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Controles clínicos

Caderas, codos y revisiones oftalmológicas evalúan al perro real; no pueden sustituirse con un panel genético.

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Familia y pedigree

La longevidad, el temperamento y los problemas de familiares cercanos completan la información para decidir con prudencia.

SENSIBILIDAD A MEDICAMENTOS

MDR1: información que debe conocer el veterinario

Una variante del gen ABCB1, conocida habitualmente como MDR1, puede alterar la función de una proteína que limita el paso de determinadas sustancias al sistema nervioso. Los perros con una o dos copias pueden presentar sensibilidad a ciertos medicamentos.

Lo importante

El resultado debe constar en el historial y comunicarse siempre al veterinario. No implica que el perro esté enfermo ni autoriza a suspender o modificar un tratamiento sin indicación profesional.

COLOR Y SALUD

Merle: bello, pero nunca merle con merle

El merle es un patrón de pigmentación, no una enfermedad. El riesgo aparece al cruzar dos perros merle: pueden nacer cachorros doble merle con mayor probabilidad de alteraciones auditivas y oculares.

Por ello, la identificación genética puede ser útil cuando el patrón no es evidente. Tener los ojos azules, por sí solo, no significa que un Pastor Australiano tenga un problema de visión.

PLAN DE SALUD

Qué conviene evaluar

El plan exacto debe adaptarse a cada línea familiar y revisarse con profesionales veterinarios.

ADN

MDR1 / ABCB1

Sensibilidad a determinados medicamentos. Es especialmente importante que el propietario y su veterinario conozcan el resultado.

ADN + CLÍNICA

HSF4 y cataratas

HSF4 es un factor genético de riesgo, no un diagnóstico definitivo. Debe acompañarse de revisiones oculares periódicas.

ADN + OFTALMOLOGÍA

CEA y prcd-PRA

Las pruebas ayudan a conocer el estado genético; el examen realizado por un oftalmólogo veterinario detecta otros problemas no cubiertos por ellas.

RADIOGRAFÍA

Caderas y codos

La valoración ortopédica de reproductores es una revisión clínica esencial, independiente de los análisis de ADN.

T

COLA CORTA NATURAL · NBT

Una variante dominante de longitud variable

La cola corta natural se asocia a una variante del gen T. Un perro con una copia puede tener una cola desde casi completa hasta muy corta y transmitir la variante aproximadamente a la mitad de su descendencia.

Dos copias se consideran letales durante el desarrollo embrionario en la mayoría de los casos. Por eso debe verificarse el estado genético y evitarse el cruce de dos ejemplares NBT.

INTERPRETAR, NO SOLO ACUMULAR RESULTADOS

“Portador” o “afectado” no equivale automáticamente a “enfermo”

Libre

No se ha detectado la variante estudiada. El resultado solo se refiere a esa prueba concreta.

Portador

En enfermedades recesivas suele ser un perro sano que posee una sola copia de la variante. Puede formar parte de una cría responsable si se empareja con un ejemplar libre y se controla la descendencia.

En riesgo o afectado genético

Indica que se ha detectado una combinación genética asociada a una enfermedad o a un mayor riesgo. No confirma por sí sola que el perro esté enfermo, tenga síntomas o vaya a desarrollarlos; depende de la variante, su penetrancia y otros factores.

El resultado genético debe diferenciarse del diagnóstico clínico. La salud real se valora con revisiones veterinarias, antecedentes familiares y seguimiento. Eliminar automáticamente a todos los portadores —o interpretar cualquier resultado “afectado” como enfermedad presente— puede conducir a decisiones equivocadas y reducir innecesariamente la diversidad genética.

NUESTRO CRITERIO

Transparencia antes, durante y después de cada camada

  • Seleccionar reproductores con controles acordes a la raza y a su familia.
  • Planificar cada cruce atendiendo a los resultados de ambos progenitores.
  • Compartir la información relevante con las familias y sus veterinarios.
  • Revisar el programa de salud cuando aparecen nuevos conocimientos.

Cada resultado necesita contexto

La buena cría combina ciencia, experiencia y bienestar

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Fuentes de referencia

Contenido divulgativo. Las decisiones clínicas y reproductivas deben tomarse con asesoramiento veterinario y, cuando proceda, de un especialista en genética.