Genética
GENÉTICA Y SALUD DEL PASTOR AUSTRALIANO
Criar con conocimiento
La genética permite conocer riesgos y planificar cruces responsables. Pero una prueba de ADN no describe por sí sola la salud de un perro: debe interpretarse junto con revisiones clínicas, antecedentes familiares, carácter y diversidad genética.
Pruebas de ADN
Identifican variantes concretas y ayudan a elegir parejas sin producir cachorros afectados por enfermedades evitables.
Controles clínicos
Caderas, codos y revisiones oftalmológicas evalúan al perro real; no pueden sustituirse con un panel genético.
Familia y pedigree
La longevidad, el temperamento y los problemas de familiares cercanos completan la información para decidir con prudencia.
SENSIBILIDAD A MEDICAMENTOSMDR1 / ABCB1Qué significa la prueba y por qué debe conocer el resultado el veterinario.Ver información
¿En qué consiste?
El gen ABCB1, también llamado MDR1, produce la P-glicoproteína. Esta proteína limita el paso de determinadas sustancias al cerebro y participa en su eliminación. Una variante del gen puede hacer que algunos medicamentos se acumulen y causen efectos neurológicos graves.
El Pastor Australiano es una de las razas en las que esta variante aparece con frecuencia. El perro puede estar sano: el riesgo se presenta ante la exposición a ciertos medicamentos.
Guarda el informe en su historial y compártelo con cada veterinario que atienda al perro, también antes de una anestesia o de administrar un antiparasitario. Nunca suspendas ni cambies un tratamiento sin indicación profesional.
No se detecta la variante estudiada y el perro no la transmite a su descendencia.
Puede presentar sensibilidad y transmite la variante aproximadamente al 50 % de su descendencia.
El riesgo de reacción es mayor y transmite la variante a toda su descendencia.
¿Cómo se realiza y qué hago después?
- 1. Muestra: el laboratorio analiza ADN obtenido mediante hisopo bucal o sangre.
- 2. Resultado: el informe identifica cero, una o dos copias de la variante.
- 3. Seguimiento: el veterinario interpreta el resultado junto con el medicamento, la dosis y la situación clínica.
CATARATAS HEREDITARIASHSF4Un factor genético de riesgo que debe combinarse con revisiones oculares.Ver información
¿Qué detecta?
Busca una variante del gen HSF4 asociada a cataratas hereditarias en el Pastor Australiano. Una catarata es una pérdida de transparencia del cristalino que puede afectar a la visión.
Es una prueba de riesgo: algunos perros con la variante nunca desarrollan cataratas y también existen cataratas causadas por otros genes, enfermedades, lesiones o envejecimiento.
Un resultado libre no garantiza que el perro nunca tendrá cataratas. La revisión periódica por un oftalmólogo veterinario sigue siendo necesaria.
No tiene esta variante, aunque podría desarrollar cataratas por otras causas.
Tiene mayor riesgo y transmite la variante aproximadamente al 50 % de su descendencia.
El riesgo de una forma más grave es mayor y transmite la variante a toda su descendencia.
ANOMALÍA OCULAR DEL COLLIECEAAlteraciones congénitas del desarrollo interno del ojo, de gravedad variable.Ver información
¿En qué consiste?
La CEA puede causar un desarrollo anormal de estructuras internas del ojo. Muchos perros afectados conservan una visión funcional, pero los casos graves pueden presentar colobomas, desprendimiento de retina, pérdida de visión o ceguera.
Su herencia es autosómica recesiva: se necesitan dos copias de la variante para que el perro esté genéticamente afectado.
La alteración está presente desde el nacimiento. Es aconsejable revisar los cachorros hacia las 5–6 semanas, porque la pigmentación posterior puede dificultar la detección clínica de algunos signos.
No tiene la variante estudiada y no la transmite.
No suele desarrollar CEA, pero transmite la variante aproximadamente al 50 % de su descendencia.
Tiene dos copias. La repercusión visual puede ir de leve a grave.
ATROFIA PROGRESIVA DE RETINAprcd-PRADegeneración progresiva de la retina que comienza afectando a la visión nocturna.Ver información
¿Qué ocurre en el ojo?
La prcd-PRA es una forma hereditaria y progresiva de atrofia de retina. Primero se deterioran los bastones, necesarios para ver con poca luz, y después los conos, relacionados con la visión diurna. Con el tiempo puede provocar ceguera.
También es autosómica recesiva: hacen falta dos copias de la variante para desarrollar esta forma de la enfermedad.
Un resultado libre de prcd-PRA no descarta otras formas de PRA ni otras enfermedades oculares. Por eso debe acompañarse de revisiones oftalmológicas.
No tiene la variante prcd estudiada y no la transmite.
No desarrolla esta forma, pero transmite la variante aproximadamente al 50 % de su descendencia.
Tiene dos copias y es probable que desarrolle pérdida progresiva de visión.
COLOR Y SALUD
Merle: bello, pero nunca merle con merle
El merle es un patrón de pigmentación, no una enfermedad. El riesgo aparece al cruzar dos perros merle: pueden nacer cachorros doble merle con mayor probabilidad de alteraciones auditivas y oculares.
Por ello, la identificación genética puede ser útil cuando el patrón no es evidente. Tener los ojos azules, por sí solo, no significa que un Pastor Australiano tenga un problema de visión.
COLA CORTA NATURAL · NBT
Una variante dominante de longitud variable
La cola corta natural se asocia a una variante del gen T. Un perro con una copia puede tener una cola desde casi completa hasta muy corta y transmitir la variante aproximadamente a la mitad de su descendencia.
Dos copias se consideran letales durante el desarrollo embrionario en la mayoría de los casos. Por eso debe verificarse el estado genético y evitarse el cruce de dos ejemplares NBT.
CONTROLES CLÍNICOS
El ADN no examina al perro
Las pruebas genéticas anticipan riesgos concretos; estas revisiones permiten valorar su salud real y detectar problemas que un panel de ADN no cubre.
Revisión oftalmológica
Debe acompañar a HSF4, CEA y prcd-PRA. Permite detectar cataratas y otras alteraciones oculares, incluidas las que no aparecen en esas pruebas.
Caderas y codos
La valoración radiográfica de los reproductores es un control clínico independiente del ADN y ayuda a conocer su estado ortopédico.
SALUD DEL CACHORRO
Hernia umbilical: qué deben saber las familias
Es una abertura en la pared abdominal a la altura del ombligo que no se ha cerrado por completo. Puede dejar pasar grasa y, en algunos casos, parte del intestino. No todos los bultos tienen la misma importancia: el veterinario debe valorar la abertura y su contenido.
Cuándo puede ser leve
Una hernia pequeña, sin dolor y con contenido graso puede tener poca repercusión. Algunas se cierran durante los primeros meses; en otras queda grasa bajo la piel después de cerrarse la abertura. No debe darse por resuelta sin revisión.
Cuándo necesita tratamiento
Si persiste o permite el paso de órganos, puede requerir cirugía. El veterinario decide el momento adecuado; no siempre conviene esperar a la esterilización. El pronóstico tras la reparación suele ser excelente.
Cuándo acudir con urgencia
El atrapamiento del intestino puede interrumpir su riego sanguíneo. Si el bulto se vuelve doloroso o cambia bruscamente, o el cachorro presenta vómitos o decaimiento, solicita atención veterinaria urgente. No intentes forzar el bulto hacia dentro.
Qué información pedir al criador
Pide la valoración veterinaria, la evolución prevista y si necesita seguimiento o intervención. Una hernia leve no significa que el cachorro vaya a tener mala calidad de vida; tampoco debe describirse como “solo estética” sin valoración. Si se ha operado, conserva el informe.
Salud individual y antecedentes familiares
ASHGI considera relevantes para la cría las hernias congénitas y el cierre umbilical retrasado. Que una hernia se cierre o se repare no borra ese antecedente. Esto debe distinguirse del pronóstico del cachorro como compañero.
Fuentes para ampliar
VCA · Umbilical Hernia in Dogs · Merck Veterinary Manual · Hernias · ASHGI · Gastrointestinal FAQs
Explicación general; la valoración de cada cachorro corresponde al veterinario. Revisión editorial: 5 de octubre de 2026.
GENEALOGÍA Y DIVERSIDAD
COI por pedigrí: entender el parentesco
El COI es el coeficiente de consanguinidad. Calculado a partir del pedigrí, estima la probabilidad de que las dos copias de un gen de la descendencia procedan de la misma copia ancestral. Ayuda a comparar cruces y valorar la concentración de una línea; no indica qué porcentaje de cachorros enfermará.
En Villaverde de la Marina creemos que la confianza se construye compartiendo información clara y comprensible. Por eso publicamos el COI de nuestros proyectos de camada junto con su fuente, la cobertura del pedigrí y los antepasados comunes: queremos que las familias conozcan las líneas que se encuentran en cada cruce y puedan entender los datos que compartimos. Para nosotros, ser transparentes también significa explicar qué sabemos y qué falta por conocer. Un COI bajo no garantiza la salud de la descendencia; debe valorarse junto con los controles sanitarios y los antecedentes familiares, teniendo en cuenta que una genealogía incompleta puede ocultar parentescos.
La guía de Lunamar explica para qué sirve, cómo leer las generaciones y qué recomiendan los organismos oficiales. Distingue las recomendaciones de cría de las condiciones para inscribir una camada, sin presentar un porcentaje como garantía universal.
Leer la explicación del COI y sus fuentes oficiales en Lunamar →
Referencia editorial del COI: 5 de octubre de 2026.
NUESTRO CRITERIO
Transparencia antes, durante y después de cada camada
- Seleccionar reproductores con controles acordes a la raza y a su familia.
- Planificar cada cruce atendiendo a los resultados de ambos progenitores.
- Compartir la información relevante con las familias y sus veterinarios.
- Revisar el programa de salud cuando aparecen nuevos conocimientos.
Cada resultado necesita contexto
La buena cría combina ciencia, experiencia y bienestar
Consultar con nosotrosFuentes de referencia
La información de esta página se ha contrastado con fuentes veterinarias, universitarias y específicas del Pastor Australiano.
HSF4 y cataratas
Cría y otros controles
Contenido divulgativo. Las decisiones clínicas y reproductivas deben tomarse con asesoramiento veterinario y, cuando proceda, de un especialista en genética. Fuentes consultadas en agosto de 2026.